Para comenzar...

El blog se tratará básicamente en la identidad del roto chileno, sus costumbres, formas de vida y comportamiento en celebraciones nacionales.

El Roto Chileno se crea años después de la Conquista cuando los españoles viajaban al Perú casi sin vestimenta uniforme y los más vestidos iban extraña y estrafalariamente recargados, lo que hizo que se les denominara a estos viajeros, “rotos”, en el sentido español de la palabra, que es ir de cualquier modo.

Elegimos abordar este tema, porque consideramos que la identidad del roto chileno es parte fundamental de lo que nos identifica como patriotas de nuestra nación, y por lo mismo este blog esta destinado a todas las personas que tienen el concepto de nacionalidad inserto en su vida e ideales, respetando y valorando sus tradiciones conservándolas generación tras generación.

¡Un verdadero roto chileno!


Un roto chileno

No es un chileno

Cualquiera come

Cazuela y te baila unas cuecas.

Cuando pasa una

Señorita la piropea

Hasta que ella

Se da vuelta y lo reta.

Cuando llega el

Dieciocho el hueso

Celebra en la piojera hasta que

Grita ¡VIVA CHILE MIERDA!

REINA GUACHACA 2010.

El movimiento guachaca fue a lo chileno con terremotos y jotes incluidos.

Desempolvaron su mejor pinta, sacaron el pañuelito blanco y los tatos con doble suela. Porque la Cumbre Guachaca se vino con un show más meneado que balancín de monicaco, para los guachacas y rotos chilenos.

Para comenzar, las puertas de la Estación Mapocho se abrieron el día viernes 4 y el sábado 5 de junio de par en par a las 21:00 horas. Como a es tradición, en el primer día de jaleo los republicanos y humildes de cucharón presenciaron la coronación de la nueva Reina Guachaca y del Gran Compipa cuyos nombres se dieron a conocer el día jueves 3 de junio a las 12:00 horas.

Con los soberanos y el salú que no puede faltar, la fiestoca se largo hasta el alba junto con los gallos, con un menú artístico de primera. Toda la güena cumbia la puso la Sonora Palacios.

La Gran Banda Dominguera, grupete oficial de los chilenos de corazón y los buenos para empinar el codo, hizo su estreno en sociedad sacándole punta a melodías acarameladas de los próceres de la Orquesta Huambaly.

Para hacer el ocho y también el cuatro, Los Trukeros llegaron con sus cuecas arrabaleras, mi alma.

A la hora de ponerse meloso y apretujar a la pierna suave, Los Santiaguinos fueron puro bolero y música abrochadita; mientras que Hugo Ruiz, Héctor Badilla, y Félix Fierro, El Trío Inspiración, la picaron finito con sus temas romanticones. Estuvo diciendo, ¡de allá somos, mis compipas guachacas!. Y quien estuvo a cargo de la música nacional fueron el grupo 3x7 veintiuno ya que no podría faltar la cueca picaresca en esta fiesta, que es el orgullo de todos los compipas.

Postales Bicentario: El chacotero sentimental.

video
La película electa es “el chacotero sentimental 1” estrenada en 1999 dirigida por Cristián Galaz. Esta película se encuentra divida en tres historias que representan a la sociedad chilena, está basada en el programa el chacotero sentimental emitido por la radio rock & pop y conducido por “El Rumpy” (Roberto Artiagoitía). Dentro de la primera historia ocurre una infidelidad con una joven y su vecino, en la segunda historia se encuentra una hermana menor enterada de la relación entre su padre y su hermana mayor y en la tercera historia se encuentra un problema bastante común en los matrimonios que no pueden tener su vida sexual como corresponde. Se asocia mucho con la identidad del roto chileno ya que sus historias son mas bien tragicómicas en donde se encuentran las típicas fantasías escondidas, como una infidelidad o un lugar extravagante para tener sexo, así también se mezcla la comedia con la picardía característica de nuestros pares.

No hay como el roto Chileno ♫.

de 3 x 7 veintiuna.

video

¡VIVA CHILE MIERDA!


Fernando Alegría

Cuando al alba sale el huaso a destapar estrellas
y, mojado de rocío, enciende el fuego en sus espuelas
cuando el caballo colorado salta la barra del mar
y se estremece el lago con una lenta bruma de patos,
cuando cae el recio alerce y en sus ramas cae el cielo:
digo con nostalgia ¡VIVA CHILE MIERDA!

Cuando el buzo ilumina su escafandra
y las ballenas se acercan a mamar en el vientre de las lanchas
cuando cae al fondo del océano la osamenta de la patria
y como vaca muerta la arrastra la ola milenaria
cuando explota el carbón y se enciende la Antártida:
digo, pensativo, ¡VIVA CHILE MIERDA!

Cuando se viene el invierno flotando en el Mapocho
como un muerto atado con alambres, con flores y con tarros
y lo lamen los perros y se aleja embalsamado de gatos
cuando se lleva un niño y otro niño dormidos en su escarcha
y se va revolviendo sus grises ataúdes de saco:
digo enfurecido ¡VIVA CHILE MIERDA!

cuando en noche de luna crece una población callampa
cuando se cae una escuela y se apaga una fábrica
cuando fallece un puerto en el Norte y con arena lo tapan
cuando Santiago se apesta y se oxidan sus blancas plazas
cuando se jubila el vino y las viudas empeñan sus casas:
digo cabeza bajo ¡VIVA CHILE MIERDA!

Me pregunto de repente y asombrado, por qué
diré Viva Chile Mierda y no Mier... mosa Patria?
quizás en mi ignorancia repito el eco de otro eco:
¡Viva! dice el roto con la pepa de oro entre los dedos
¡Chile! dice el viento al verde cielo de los ebrios valles
¡Mierda! responde el sapo a la vieja bruja de Talagante
¿Qué problema tan profundo se esconde en las líneas de mi mano?

¿Es mi país una ilusión que me sigue como la sombra al perro?
¿No hay Viva entre nosotros sin su Mierda, compañeros?
la una para el esclavo, la otra para el encomendero
la una para el que explota salitre, cobre, carbón, ganado
la otra para el que vive su muerte subterránea de minero.

Y como penamos y vivimos en pequeña faja de abismo
frente al vacío alguien gritó la maldición primero.

¿Fue un soldado, herido en la batalla de Rancagua?
¿Fue un marino en Angamos? ¿Un cabo en Cancha Rayada?
¿Fue un huelguista en La Coruña? ¿Un puño cerrado en San Gregorio?
¿O un pascuense desangrándose en la noche de sus playas?
¿No cantó el payador su soledad a lo divino
y a lo humano se ahorcó con cuerdas de guitarra?
¿No siguió al Santísimo a caballo y a cuchillás mantuvo al diablo raya?
¡Ah!, qué empresa tan gigante para destino tan menguado.

Entre nieve y mar, con toda el alma, nos damos contra un rumbo ya tapiado,
por consecuencia, en la mañana cuando Dios nos desconoce,
cuando alzado a medianoche nos sacude un terremoto,
cuando el mar saquea nuestras casas y se esconde entre los bosques,
cuando Chile ya no puede estar seguro de sus mapas
y cantamos, como un gallo que ha de picar el sol en pedazos,
digo, con firmeza, ¡VIVA CHILE MIERDA!

Y lo que digo es un grito de combate
oración sin fin, voz de partida, fiero acicate
espuelazo sangriento con las riendas al aire
galopón del potro chileno a través de las edades
es crujido de capas terrestres, anillo de fuego,
vieja ola azul de claros témpanos pujantes.

País - Pájaro, raíz vegetal, rincón donde el mundo se cierra,
quien lo grite no tendrá paz, caerá para seguir adelante.
Y porque de isla en isla, del mar a la cordillera,
de una soledad a otra, como de una estrella a otra estrella,
nos irá aullando en los oídos la sentencia de la tierra:
digo, finalmente, ¡VIVA CHILE MIERDA!

Análisis:

Podemos ver en este poema que un roto chileno no solamente es la persona que vive en el campo ya que encontramos diversos tipos de rotos; el “roto marino”; el “pampino”; el “minero”; el “bandido” y el más conocido que es el “milico” que es aquel que lucho en la batalla de Yungay.

Se muestra claramente las diferentes expresiones que se le puede dar al clásico grito “¡VIVA CHILE MIERDA!” dependiendo de la situación en que se encuentre.

Cabe destacar que el roto chileno es una persona esforzada y que tiene una condición socioeconómica baja, luchando día a día para salir adelante a pesar de todas las discriminaciones y problemas que tiene que sobrepasar. También se demuestra las diferencias entre las clases sociales y como estas no se consideran semejantes en cuanto a las tradiciones chilenas se trata.

El roto que engañó al diablo.

Cierta vez, en un bosque del sur de Chile, un roto chileno (lugareño), necesitaba con urgencia dinero. Al no encontrar trabajo en ningún lugar se le ocurrió la brillante idea de hacer un pacto con el diablo. Se dirigió al lugar más espeso del bosque e invocó al mismísimo diablo. Tras esperar una hora aproximadamente, éste se dejó ver en el lugar, y su inconfundible olor a azufre se dejó sentir.

-¿Quién es el que me ha invocado?- el roto al verlo se asustó un poco y dijo:

-Yo fui don diablo.

-¿Y qué quieres?- respondió éste.

- Quiero hacer un pacto contigo y venderte mi alma a cambio de dinero, mucho dinero.

- Me parece interesante la oferta... ¿cuándo quieres que te lleve?

- Mañana mismo- dijo el roto chileno.

- Las personas que me venden su alma piden años antes de que los venga a buscar y tú me pides que te lleve mañana mismo. Bueno -dijo el diablo- entonces cuánto dinero quieres...

- Hmm, no sé, unos 30 millones de pesos.

- Está bien, te los concederé.

El roto, antes de cerrar el trato, le dijo al diablo que tenía que firmarle un papel donde dijera lo pactado, lo que el diablo aceptó sin problemas. El mismo roto fue el que escribió el papel, el cual decía:

"Bartolo Lara, no te llevaré hoy, pero sí te llevo mañana".

Quedaron de acuerdo y los dos se fueron.

El Roto Chileno la paso súper bien: mujeres, tragos, etc. y cuando al día siguiente el diablo se presenta ante él y le dice que lo viene a buscar para llevárselo, el roto le pregunta indignado, que por qué se lo quería llevar si habían hecho un trato “y tú, diablo, no lo estás cumpliendo”.

- Mira, lee nuevamente el papel que firmaste ayer y dime si no estoy mintiendo.

El diablo indignado leyó el papel que decía: “Bartolo Lara, no te llevaré hoy, pero sí te llevo mañana”. “Ah, perdón, la cosa es mañana”, antes de irse el diablo, el roto le volvió a pedir 30 millones más por la molestia pasada, y así lo engañó por más de un año y el diablo aburrido y sin poder llevárselo al infierno gritó un día: "¡Me engañaste, Roto Chileno, hasta nunca!"



Análisis:
En el cuento queda claramente demostrado que el roto chileno es una persona audaz y astuta donde es capas de engañar al ser mas temible del mundo, “el diablo”.
El cuento también expresa el deseo del roto por querer disfrutar la vida malgastando su dinero en cosas innecesarias como lo son las mujeres, carreras y tragos.